Por: Lázaro Gutiérrez Bolaños

Ser un buen pastor implica hasta dar la vida por sus ovejas, a como lo señalan los textos bíblicos y actualmente es lo que vemos en nuestros sacerdotes y obispos en Nicaragua, quienes han sabido exponerse para proteger a sus ovejas en los momentos más difíciles de la historia de nuestro país. En la Arquidiócesis de Managua contamos con su Eminencia Cardenal Leopoldo José Brenes, Arzobispo Metropolitano. Su vida misma es un testimonio de cómo ser un pastor muy cercano a sus fieles.

En la persona del Señor Cardenal podemos encontrar al Buen Pastor que va en medio de sus ovejas, para escucharles y sentir lo que ellos sienten, va atrás para empujar y animar si alguna se queda retrasada y va adelante para guiar con su ejemplo, a como hemos podido apreciarlo.

Ese ejemplo pastoral de nuestro Arzobispo ha sido palpable a través sus largas horas de peregrinaje en todas las parroquias de la Arquidiócesis.

Podemos afirmar que el Señor Cardenal, es un pastor cercano, misionero, humilde y con gran sentido pastoral. El trabajo pastoral de su Eminencia se ha destacado por la visita que realiza a los enfermos. También ha visitado a los privados de libertad en las diferentes cárceles del país.

Nuestro Cardenal es de los pastores que se detiene en un semáforo a escuchar a los vendedores, que no le da miedo peregrinar largas horas bajo el sol o exponerse en situaciones difíciles, a como ocurrió en junio del año pasado en los departamentos de Masaya y Carazo, durante la crisis socio política que golpea a nuestra patria.

Su Eminencia ha sido un pastor que junto a su Obispo Auxiliar han acompañado a su pueblo en los momentos más fuertes de la crisis de Nicaragua y han estado salvando vidas de ovejas (estudiantes y manifestantes) en largas negociaciones hasta altas horas de la madrugada.

Podemos encontrar en el señor Arzobispo a un pastor más cercano a sus sacerdotes, con quienes conversa y tiene ese corazón de padre, pastor y amigo. Su arduo trabajo por fortalecer la fraternidad sacerdotal nos da una visión del aprecio que tiene por sus clérigos.

Como parte de su vocación, Monseñor Brenes es un pastor de mucha oración, quien con su rosario en mano dedica largas horas de oración personal frente a Jesús Sacramentado.

Hay muchas cosas que resaltan en la misión de pastor que tiene el Arzobispo en nuestra Arquidiócesis, pero lo que hay que destacar es su gran compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia al lado del Papa Francisco, siendo un colaborador cercano como Cardenal. Asimismo su cercanía con los fieles durante estos casi 14 años de Arzobispado.

Como un ejemplo de buen pastor, Monseñor Brenes hace su trabajo desde la humildad, no busca estar en las primeras planas de los periódicos, el Buen Pastor prefiere estar en los corazones de los fieles, por quienes es capaz hasta de entregar su vida.

Un comentario en “Cardenal Leopoldo Brenes, ejemplo de Buen Pastor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *